Entradas

Terminada la recolección, comienza la poda

El pasado 27 de noviembre terminó la recolección de nuestras últimas variedades de melocotón embolsado Calante y Jesca. Los melocotones eran las últimas frutas que nos quedaban por recolectar desde que comenzamos la campaña con la cereza y prácticamente al día siguiente de culminar la recogida de la fruta comenzamos a podar nuestros árboles para que el año próximo vuelvan a dar frutos de calidad.
La tarea comienza por estas fechas y se prolonga hasta los primeros días de abril. Este es uno de los trabajos más importantes para nuestra empresa, ya que en este momento hay que buscar el equilibrio entre cantidad y calidad en la cosecha del próximo años. Bien es cierto que este factor no está totalmente en nuestra mano, ya que la meteorología a veces nos juega alguna que otra mala pasada. No obstante, trabajamos con la máxima profesionalidad y esmero para cumplir nuestra parte procurar una cosecha adecuada.
Cada especie necesita un sistema de poda diferente, ya que su sistema de fructificación es distinto. Comenzamos con variedades de fruta de floración y recolección más tempranas, como la nectarina, el albaricoque, el melocotón o la cereza y terminamos con el peral y el manzano, ya que su floración es más tardía y nos permite un mayor margen de tiempo para poder realizar nuestro trabajo.
Como empresa medioambientalmente responsable, los restos de poda los trituramos en la misma parcela, sirviendo como aporte nutricional orgánico a medio-largo plazo para los mismos árboles.

, , ,

Nuestras cerezas, frescas durante más tiempo

Una bolsa especial permite mantener las cerezas como recién cogidas durante semanas.

La cereza es un producto muy delicado que requiere un tratamiento adecuado para que llegue al consumidor los más rápido posible y sin perder ninguna de sus cualidades. No resulta sencillo, pese a que en Frutalmunia las recolectamos y rápidamente se procesan y preparan para soportar el viaje hasta su destino. No obstante, una empresa exportadora, cuya fruta viaja miles de kilómetros para llegar a los clientes debe esforzarse en mejorar día a día su logística para mejorar.

Gracias a la investigación se están consiguiendo avances como el que hoy os presentamos. Se trata de una bolsa especial, que viene impregnada de un producto que crea una especie de atmósfera controlada, similar a la que utilizamos en las cámaras de conservación. Dicho envase, unido a unas temperaturas de entre dos y tres grados, permiten conservar la cereza como recién cogida durante semanas. Así, las cerezas que veis en las fotos podrán viajar hasta Letonia y otros lejanos países con todas las garantías de que llegarán como si las acabásemos de recolectar.